Mendoza
Fotógrafos en Valle de Uco
El Valle de Uco es un valle vitivinícola de altura en la provincia de Mendoza, repartido entre los departamentos de Tupungato, Tunuyán y San Carlos, al pie del Cordón del Plata y de la Cordillera Frontal, a entre una hora y una hora y media al sur de la ciudad de Mendoza. Ahí se plantaron los viñedos de altura más nuevos del país, y el instituto del vino fue poniéndoles nombre: además de nombres más antiguos a nivel de departamento, como Tupungato y San Carlos, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reconoció como indicaciones geográficas a Vista Flores en 2012, Paraje Altamira en 2013, La Consulta en 2014, Los Chacayes en 2017, y Pampa El Cepillo y San Pablo en 2019.
El paisaje es más grande y más vacío que alrededor de la ciudad. Las bodegas están solas entre sus hileras, muchas veces a kilómetros una de otra, con la cordillera ocupando todo el horizonte oeste y casi ninguna construcción en el medio. Zuccardi Valle de Uco, en Paraje Altamira, hecha con canto rodado y piedra del lugar, recibe visitas solo con reserva a las 9:30, 11:00, 12:30 y 15:00. The Vines of Mendoza, un resort de 33 villas en el km 11 de la Ruta Provincial 94, en Los Chacayes, queda a 90 minutos del aeropuerto de Mendoza. Cada propiedad es privada y define sus condiciones para un fotógrafo externo.
Por encima de los viñedos, el valle sube hacia tierras protegidas. La reserva Manzano Histórico, declarada en 1994, a 1.700 m y a unos 40 km de la ciudad de Tunuyán, recuerda el lugar por donde José de San Martín volvió al país por el paso del Portillo. Más al sur, la Reserva Natural Laguna del Diamante guarda una laguna a 3.250 m bajo el volcán Maipo, de 5.323 m, a la que solo se llega en verano. La fotografía comercial en cualquiera de las dos reservas se tramita ante la provincia.
La mayoría de los clientes acá son parejas: casamientos de destino en una sola bodega durante todo un fin de semana, elopements entre las viñas y sesiones de compromiso camino a la montaña. Las distancias definen el plan. Los invitados duermen en el lugar o cerca, el fotógrafo se queda en el valle la noche anterior, y nada se arma tan justo que un viaje entre dos bodegas lo arruine.